lunes, 18 de marzo de 2019

jueves, 14 de marzo de 2019

Como inclinar la balanza hacia los pueblos



La visión de los nuevos pobladores viene a corroborar lo que muestran los datos que hemos analizado a lo largo del presente estudio, donde la escasez de población, la falta de oportunidades laborales y de acceso a la vivienda son los principales inconvenientes para el asentamiento de población joven en las áreas rurales. 
Erica Morales Prieto (Los nuevos pobladores en el medio rural de Castilla y León)
No nos equivoquemos, los pueblos compiten con la ciudad para atraer y fijar población, y el saldo hasta el momento es goleada de las ciudades, que atrapan a la población, fagocitan la economía de los pueblos e imponen sus códigos haciendo desaparecer el resto de las culturas rurales. Solo si somos capaces de identificar cuales son los factores claves, en los que hay que tener una visión clara, podemos intentar revertir la situación.

¿Por que gana la ciudad? 
  • Raíces: los nacidos en la ciudad, también las tienen, aunque solemos adjudicárselas a los pueblos
  • Oportunidad profesional: son muy superiores a los pueblos, pero hay que tener en cuenta que para mucha gente el presente y futuro que viven en la ciudad no es el que podrían desear
  • Vivienda: cada día más cara en la ciudad. La gente joven queda fuera.
  • Medio ambiente: las ciudades son insostenibles y cada día será más difícil vivir en ellas
  • Relaciones humanas: la ciudad favorece la falta de relaciones, a pesar de vivir millones de personas juntas. Los jóvenes encuentran a muchos otros jóvenes, a pesar del envejecimiento de la población
  • Servicios: la concentración de población permite economías de escala, algo en lo que siempre perderán los pueblos
¿Como inclinar la balanza hacia los pueblos?

En los pueblos hay una oportunidad para muchos urbanitas, cada día más,  y no solo para aventureros, sino también para muchísima gente que quiere vivir de otra manera y está dispuesta a luchar por ello. Simplificado el problema, un pueblo que quiera montar un Plan de Repoblación con garantías de éxito necesita una comunidad tiene que poner en el énfasis en estas tres cosas:
  • Acceso a vivienda sostenible, solo posible a través de obra nueva. Matas varios pájaros de un tiro: creas un sector de futuro que puede generar cientos de miles de empleos, a la vez que pones en el mercado viviendas que proporcionan salud, ahorro financiero y medioambiental. 
  • Facilitar el desarrollo de una economía local sostenible: si tienes un buen internet tu público es inmenso, si tienes menos burocracia e incentivos fiscales, atraes a emprendedores. Si tienes algo de capital y apuestas por el apoyo mutuo, atraes a todos... 
  • Dar a conocer el plan: una comunidad que trata de diseñar su futuro y cuenta como lo van a hacer, cual es el modelo del pueblo
¿Y cual debería ser el papel del Estado?

Las infraestructuras y servicios públicos tienen que cubrir un mínimo para asegura la habitabilidad del pueblo, pero este factor no es el determinante, según nuestra experiencia. Lo es más la barrera de entrada de la burocracia. Para facilitar ambos factores, es necesario otra actitud del Estado, como podría ser la idea del Sandbox rural, que permitiera la descentralización del Estado y la desburocratizacion.

Con un planteamiento tan sencilloy a la vez tan complejo, inclinando la balanza, estamos seguros que se podría provocar una emigración masiva de la ciudad a los pueblos.




Extractos del capítulo: Acceso a la vivienda y mantenimiento de la población joven en los espacios rurales


[...] Los espacios eminentemente rurales, donde prevalecen las casas vacías, derrumbadas y con escasas posibilidades de acceso a cualquier tipo de arrendamiento o compra, lo que complica aún más la situación de acceso a la vivienda en este tipo de espacios. Si a las escasas viviendas existentes se suma el incremento del precio de la vivienda y la poca adecuación que presenta tanto en términos de instalación y estructuras —normalmente, falta de calefacción y gas, instalaciones de agua y electricidad antiguas, deterioro interno—, hace prácticamente imposible su adquisición, y orienta las opciones hacia el desplazamiento a los principales núcleos o a la ciudad.

[...] La situación laboral de los jóvenes va a determinar la posibilidad de comprar o alquilar una vivienda. Más del 77% tiene una vivienda en propiedad, mientras que tan solo el 16% es vivienda en alquiler, siendo el 7% restante viviendas de cesión gratuita. 

La preferencia a tener una vivienda propia, es una de las tendencias de la población joven desde hace décadas en detrimento del resto de modalidades. Esta tendencia hacia tenencia en propiedad de la vivienda dificulta el acceso a la misma por parte del colectivo juvenil, sobre todo, si se tiene en cuenta que la situación laboral y económica de los y las jóvenes limita considerablemente las posibilidades de adquirir una vivienda en propiedad y pese a la dificultad que ello supone, se sigue manteniendo la tendencia al alza de adquirir una vivienda.

A este aspecto hay que sumarle no solo el reducido volumen de jóvenes en régimen de alquiler, sino también el escaso número de viviendas dentro de este mercado, y más si nos centramos en los municipios eminentemente rurales. Existen muchas viviendas vacías y cerradas, muchas de ellas ocupadas únicamente durante periodos estivales y/o vacacionales, pero existen muchas otras que se mantienen cerradas o abandonadas, sin posibilidad de acceder a ellas, pudiendo ser rentable ponerlas a la venta o disponibles para el alquiler, de esta manera, la existencia de una bolsa de viviendas disponibles podría suponer una facilidad para que los y las jóvenes se asentasen en estas zonas, donde el alquiler sería mucho más accesible que en la ciudad y donde el ritmo de vida no requiere tantos gastos como los que exige la vida urbana. El abandono de las viviendas da lugar a que estas con el paso del tiempo se derrumben o que las viviendas no cuenten con los servicios básicos o por que cuentan con una serie de problemas añadidos para ser habitadas, siendo este otro factor de exclusión residencial. A estos factores se suma que no siempre en el medio rural se pueden encontrar el modelo de vivienda que demanda la sociedad actual, viviendas individuales o adosadas cerca de la naturaleza, con una morfología edificatoria que se ha extendido en las últimas décadas en los municipios del periurbano, pero que sin embargo, es un tipo de edificación que está creciendo en los municipios eminentemente rurales, tal y como podemos ver en las imágenes, donde se comienza a observar una convivencia entre la vivienda tradicional y los nuevos modelos de vivienda pareada. 

[...] Son pocos los espacios eminentemente rurales que tienen un desarrollo urbanístico comparable al del periurbano, lo que se traduce en mayores dificultades de acceso a la vivienda en el medio rural, lo que condiciona a su vez a los y las jóvenes a asentarse en estos espacios. En los municipios rurales el tipo de edificación (ver gráfico 14) predominante está vinculados a los modelos constructivos tradicionales de vivienda unifamiliar exenta (más del 40%) o adosada pero no en formato periurbano, de grandes urbanizaciones de viviendas pareadas, sino pequeñas promociones, como se puede ver en las imágenes, siendo prácticamente inexistente los bloques de viviendas. 

[...] Al escaso desarrollo urbanístico se le suma que muchas de las viviendas se encuentran vacías, existiendo muchas dificultades para acceder a esa vivienda, por un lado, al escaso mercado existente por las reticencias de los propietarios a alquilar o vender las viviendas, prefiriendo que éstas se desplomen a introducirlas en el mercado. Lo que determina aún más dificultades para acceder a la vivienda en el medio rural. En definitiva, si a las precarias condiciones laborales de las que parten los y las jóvenes en el medio rural, le sumamos la dificultad de acceso a la vivienda disponible, la situación de los y las jóvenes no es nada halagüeña. Sin embargo, pese a estas dificultades en algunos municipios se está experimentando en las últimas décadas un nuevo movimiento de regreso al campo.