lunes, 10 de febrero de 2014

¿A que nos estamos enfrentando?




Vellosillo, 9 de febrero de 2014. Crónica de la ciclogénesis explosiva.

Durante este fin de semana ha pasado la ciclogénesis explosiva por Vellosillo. La tormenta ha sido denominada como "Ruth", será seguida hoy por otra, "Stephanie". Seguimos con atención y respeto la previsión meteorológica y los efectos de esta procesión de borrascas que han provocado vientos de 300 kilómetros por hora en Inglaterra, y que hasta el momento nos están tocando solo de pasada, ya que el centro de las depresiones se sitúan entre los paralelos 45º y 50º.

La lluvia de los últimos días ha hecho que la tierra no pueda absorver el agua y todo está completamente encharcado. Lleva todo el día nevando intermitentemente con un viento del suroeste fuerte. Por la tarde, durante un rato, el viento arrecia a tal nivel que levantaba el agua de los charcos del suelo formando una especie de espuma blanca como la que se forma en alta mar en los temporales. Desde la ventana de nuestra casa vemos el campo blanco. El sonido del viento es atronador.

A la puerta de nuestra casa aparecen varios gorriones muertos. Quizás se desorientaron por el fuerte viento. Varias partes de la valla han perdido el cañizo, al romper el viento los alambres que los ataban y todo lo que pudo volar, salió volando. La lente de agua de la cubierta de la vivienda ha perdido más de la mitad del agua esparcida sin piedad por el vendaval. Los animales tienen miedo y no se atreven a salir del establo. El disipador de calor del aerogenerador se puso al rojo vivo, girando a 1.500 r.p.m.. 

¿A que nos estamos enfrentando?

Hace tiempo que venimos comentando nuestra opinión sobre que la crisis se está acentuando, al contrario de lo que dice el discurso oficial. La conjunción de crisis, la económica-financiera, la escasez de recursos y la crisis medioambiental está tomando una deriva cada vez más peligrosa. 

No solo vamos a tener que lidiar con la potencial suspensión de pagos estatal y la necesidad imperiosa de crear un nuevo modelo económico, sino que nos va a tocar adaptarnos sobre la marcha a unas nuevas condiciones climáticas y a la pérdida masiva de biodiversidad. El problema es extrapolable a todo el planeta.

Según nuestra opinión, solo podremos afrontar los cambios desde lo pequeño, ya que el objetivo no puede ser otro que volver a ser orgánicos, para poder restablecer el equilibrio ante el agotamiento de los recursos y la generación de desechos. La autoproducción se convierte en la fórmula más tangible para poder asumir el cambio hacia un nuevo sistema productivo que pueda ser sostenible para las siguientes generaciones. Comunidades y redes se convierten en la organización más eficaz para el nuevo entorno. Entender nuestra relación con el habitat y sus conexiones, el primer paso para poder ir definiendo las bases de una nueva forma de vivir, que tendremos que ir construyendo en un entorno hóstil de descomposición e incertidumbre. Algunos nos llamaran catastrofistas, pero solo tratamos de ser realistas, para dimensionar el reto que tenemos por delante y conseguir adaptarnos.

En Bioinspiración vamos publicando enlaces que pueden inspirar los nuevos contextos.







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